En la iglesia

Tenemos adaptaciones de piezas clásicas y canciones muy apropiadas para los momentos de la liturgia en los que se añade música. Esto aumentará la emoción del acto y lo hará mucho más atractivo. Además, podemos tocar las canciones que tú desees, puedes elegirlo del repertorio e incluso proponer tus temas favoritos.

Puede que te quedes con ganas de más, así que podemos seguir tocando en el cóctel, que es nuestro punto fuerte, porque estaremos sonando mucho más tiempo.